Posiblemente, cuando termines de leerme
en estas líneas, pienses que soy un ingenuo.
Posiblemente, lo sea. … Pero no lo
creo.
Creo, sin embargo, aún a riesgo de
ser considerado así, que no se puede estar en silencio. Ciertas cosas hay que
gritarlas.
Si no acierto en la manera de
hacerlo es otra cosa, pero, de ello,
solo serán responsables mis capacidades. En el silencio o en el grito
interviene mi conciencia.
Por ello, digo:
Hay en el mundo do personas malvadas.
Bueno, hay muchas más. Pero ahora me refiero a dos muy concretas: Trump y
Netanyahu. Se les puede adjudicar muchos más adjetivos; Criminales, inhumanos,
ambiciosos, crueles, abominables,…
Todos sabemos de sus hazañas. Nos
hablan Gaza, Venezuela, Irán, Cuba, Groedlandia, el Capitolio de EEUU, Mineápolis, los pobres que se hunden más en
la miseria, los emigrantes terminando entre rejas por el único delito de buscar
soluciones, a lo que humanamente tienen derecho, en los patrimonios de estos
individuos.
Pero no son solamente dos. Caminar
con ellos, participar de lo de ellos, secundarlos, aplaudirlos, … les hace
participar de la misma cueldad.
Pero no solamente la existenia de
estos monstruos me ha movido a ponerme a escribir. Dos individuos, dos,
contagian a otros y al resto del mundo lo atemorizan con sus ladridos,
amenazas, prepotencia y medios.
El mundo los mira. El mundo los
soporta. El mundo les permite sobrepasar
y violar la legalidad. El mundo, con todas sus potencialidades, guarda silencio
y algunos los bendicen.
¡Que vergüenza!, ¡que indignación!
ante ellos. Pero, igualmente, que vergüenza del mundo, de sus instituciones, de
sus pesonalidades que colocan el conflico comercial provocado por encima del
humanicidio.
Mientras escribo esto, acabo de oír
que uno de estos criminales, Trump, acaba de manifestar públicamente, para
justificarse de lo condenable del régimen iraní, que estos, los iraníes son los
peores seres de la tierra con lo que se atribuye potestad para entrar a saco
donde le parezca. Además de cruel, mentiroso. Está cerca el ejemplo de
Venezuela donde entra en conivencia con el mismo régimen del que antes
despotricó. Pero ya puede manipular interesadamente los beneficios del
petróleo.Se siente soñando lo mismo con Irán. ¡Y este individuo quería el Nobel
de la Paz y se reunen para rezar a Dios y ponerse en sus manos en estos tiempos
de guerra.
Me llena de esperanza, me conforta y
me sostiene las innumerables voces que, permanentemente, gritan por muchos
lugares del mundo ¡NO A LA GUERRA! Pero
son las bases. Y me alegro de España y de la frontalidad y coherencia de su postura. Igualmente del posicionamiento
oficial afrontando la oposición de un sector servil. Expreso mi deseo de
fortaleza para pemanecer en esta postura de ponerse con franqueza donde corresponde sabiendo de las difiuldes.
Y creo ver entre las nubes de los
incendios y los bombardeos aquellas palabras
BIENAVENTURADOS LOS PACÍFICOS, LOS
QUE TRABAJAN POR LA PAZ, los que gritan NO A LA GUERRA
porque son hijos de Dios.
José
Luis Molina
9 de marzo del 2026




